UNA NUEVA ETAPA (XV)

-Necesitaba hablarte con franqueza; que supieras quién soy en realidad. Pero, si lo hubiera hecho desde el principio, me habrías rechazado con espanto. Sé que tienes un corazón tierno y sensible, que eres sincera y bondadosa; y eso me cautiva de ti. Y quisiera devolverte esa franqueza.

-Hace un momento te referiste a aquel hombre de la nube como tu hermano.

-Así es; es mi hermano. Un tipo arrogante algo mayor que yo, que cree que puede disponer a su antojo del mundo y no tolera que nadie le proteste; si le levantas la voz, te destierra y hace lo posible por complicarte la existencia por los siglos de los siglos.

-¿Pero qué clase de hermano haría algo así?

-Sólo uno con una mente tan retorcida como la del mío, a quien conoces con el afamado nombre de Jesús, y a quien siempre hemos llamado Yisus en casa.

-¿Entonces tu hermano es…?

-Adelante, puedes decirlo sin miedo. Las iglesias están llenas de burdas y patéticas esculturas que pretenden retratarlo, como si alguien lo hubiera visto y tuviera testimonio fidedigno de su imagen; pero nadie tiene la más remota idea. Se dejan llevar por una imaginación que les hace crear ídolos que, para que sean tan completos de cuerpo como de mente, han de parecer hinchados con hormonas poco menos.

-¿Y tu hermano vive en esta casa? No veo esa imagen por acá.

-Cariño, no digas desatinos, por favor. ¿Acaso te parece que mi hermano puede ser adolescente? ¿Acaso crees que yo soy adolescente? Olvida toda la lógica por un momento. Mi hermano y yo sumamos unos cuantos trillones de años. En esta casa resido yo por ahora con dos agradables personas que suponen ser mis padres, las cuales por fortuna han salido esta semana; pero este cuerpo es prestado, como todos los que utilizo para no aburrirme toda la eternidad en ese lugar que has visto y que tan cómicamente has calificado como una balsa de tinto.

-Entonces, ¿cuál es tu aspecto?

-Ahora mismo, éste; dentro de unos años, a lo mejor el tuyo -respondió, con una sonrisa burlesca-.

-Normalmente te representan…

-Ya, ya, ya… Ya sé cómo me representan -dijo, en tono molesto, mientras se levantaba del sofá y daba vueltas por el comedor-; con una cola muy larga, una mirada fiera y unos cuernos horribles. Es lo típico cuando tienes el control de los medios y quieres denigrar, difamar, humillar y ridiculizar a alguien. Entonces ese alguien tiene que luchar por probar su inocencia, y debe ir una por una con todas las personas que lo consideran un peligro. Sin embargo, soy inocente de los cargos de que se me acusa, el culpable de los cuales es precisamente mi hermano, que me utiliza como chivo expiatorio y se lava las manos, porque sabe que lo van a exculpar de cualquier barbaridad. Pero ya viste hace un momento: apareció sin que nadie le llamara, me agredió y se fue. Y ni tan sólo lo hizo cara a cara, sino desde lejos, con una mezcla de desprecio y de cobardía.

La conversación me tenía intrigada. Era el otro punto de vista, la otra voz de la… ¿historia?, ¿religión?, ¿mitología?, ¿realidad…? Ya no sabía qué palabra emplear.

Autor: Javier García Sánchez,

desde las tinieblas de mi soledad,

22-11-2017.

Anuncios

4 comentarios en “UNA NUEVA ETAPA (XV)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s