UNA NUEVA ETAPA (CLX)

Aquella mañana volvió a despertarme Gabi con sus mimos. Había tenido un sueño muy placentero, según me dijo; yo había sido la única que, con mi oído tan fino, había huido del reposo durante esos minutos de incertidumbre, cuando aguardaba aquella gran matanza que habría dado un poco de trabajo a los periodistas, hambrientos de noticias en el insulso mes de agosto, cuando parece suspenderse la vida, y habría permitido colocar a nuestro pueblo en el mapa, aunque fuera a costa de semejante fama.

Me presenté en el comedor hacia la una, aún somnolienta por mi sueño partido e incompleto. Y ahí estaba Sara, sentada en uno de los sofás, leyendo el suplemento que aquel día acompañaba el periódico. Había llegado a casa más tarde que nosotros y se había levantado antes que yo, pero se la veía fresca como una rosa. Mi mente cavilaba y estrechaba el cerco de posibilidades hasta dar con la razón de su silencio; una razón que -no me cabía ninguna duda- guardaba relación con la lozanía que mostraba. Me fijé en aquel rasgo, aunque no la miré de manera directa, ni ella a mí. Nos mantuvimos firmes en el propósito de guardar las armas durante un par de horas más.

Aquélla fue, de hecho, la comida más insulsa que tuvimos en aquellos tres días. Mi madre se había esmerado mucho en la cocina por la mañana; había lanzado la casa por la ventana para que la visita de Gabi terminara con un buen sabor de boca, después del desafortunado potaje del primer día y de la encarnizada discusión del segundo. Se había levantado temprano para que no faltara nada; había enviado a mi padre al supermercado con una lista kilométrica de lo que necesitábamos para la comida y para la siguiente semana, y una hora después se había encerrado para prepararlo todo.

El resultado había sido un estupendo arroz con bogavante, riquísimo, como hacía años que no tomaba, y del cual gocé durante aquellos instantes, aunque supiera que se había llevado una parte importante de nuestros escasos ahorros. El problema, por tanto, no fue la comida en sí, deliciosa, como ya digo; sino el ambiente que reinó en la mesa. Apenas se abrió la boca más que para los maquinales movimientos de ingerir, degustar, masticar y tragar, a menudo acompañados de unos ruidos aprobatorios, que más bien recordaban a los de los rumiantes cuando están pastando. Tan sólo Gabi, por su educación, felicitó a mi madre por aquella extraordinaria obra maestra. Ella, como respuesta, le obsequió con una sonrisa y con el descanso de la actitud inquisitorial de la primera vez.

Todo ahí era paz; una paz mortuoria, sepulcral, peor aún que la que mi novio había pronosticado el día anterior en nuestra charla. Parecía que todos estuviéramos conteniendo el aliento. Llegué a plantearme si la idea de despedir a Gabi con una buena imagen había sido el único motivo que había llevado a mi madre a elaborar una comida tan sabrosa como sangrante; o di, además, estaba la idea de aplacarnos y hacer que estuviéramos ocupados en aquella labor como simple ganado. Durante aquella hora sentí ganas de lanzarle un cuchillo a mi hermana, o siquiera de llenarle el plato de sal, simplemente para que estallara una nueva discusión, aunque luego me girara la cara o me pusieran una camisa de fuerza. Me sentía impelida a organizar un escándalo, sólo por escapar de ese silencio, de esa paz tan insoportable. Me costó horrores contener mis impulsos.

Autor: Javier García Sánchez,

desde las tinieblas de mi soledad,

23-05-2018.

2 comentarios en “UNA NUEVA ETAPA (CLX)

  1. Aquí només hi ha la imatge. T’has deixat el text? Ho dic per continuar llegint o deixar-ho aquí… suposo quemillor deixar-ho aquí i continuar des d’on ho he deixat. Un acosa… ara em venen els exàmens finals i molt feina, és possible queno pugui llegir en un parell o tres de setmanes :/

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s