UNA NUEVA ETAPA (CLXIII)

Aquella noche, por ser la última que Gabi estaría con nosotros, decidimos regresar temprano a casa. El único detalle sin importancia fue que salimos del cine a las once; llegaríamos en una media hora, con nuestro paso calmado, para despedir aquel romántico encuentro, y aún no habíamos cenado. Aún más: yo, con mi actitud despistada e improvisadora, no había avisado a mis padres. Y es que la resolución había sido tomada de repente, sólo salir del cine. Si Gabi quería coger el tren temprano, más valía que aquella noche nos acostáramos antes. Además, también sería un buen gesto para con mis padres; pasaríamos juntos unos minutos antes de que se fueran al dormitorio y nos dejaran unos instantes de intimidad. En cuanto a la cena, no era problema; ya nos arreglaríamos con cualquier cosa; con ir a la nevera y coger algo de fiambre, nos bastaría. Y yo, a decir verdad, aún tenía en el estómago el arroz. Por otra parte, lo bueno de no haber avisado era que nos asegurábamos de que Sara hiciera su marcha. De haber sabido que regresaríamos pronto, quizá ella también lo hubiera hecho, a pesar del enfado, por mera cortesía; y no tenía ningunas ganas de verla.

Ataviada con un vestido negro muy corto, dimos el último paseo por el pueblo. Sabía que no nos podíamos demorara demasiado, pero se me hacía pesado encerrarme ya en casa, aunque fuera junto a Gabi; y pensar que otra semana se interpondría entre nosotros me parecía un mundo. La luna, que dos noches antes se nos había mostrado plena, con su majestuosa redondez y su resplandeciente brillo, ya había iniciado su lento declinar; parecía achicarse, como si le hubieran dado un mordisco o le hubieran cortado parte de la faz. Sabía que era ridículo; que el romanticismo que me embargaba no tenía sentido. Aquello no era más que un fenómeno astronómico. A la semana siguiente sería muy poco lo que nos ofreciera a la vista el gran astro; pero Gabi y yo, en cambio, volveríamos a estar juntos.

Sin embargo, a pesar de la conciencia de que tal razonamiento carecía de lógica, en aquel entonces quise ahogar la voz de la sensatez y hundirme en ese estúpido romanticismo, como si la luna se solidarizara con nosotros. ¿Era compatible esta actitud emotiva con la racionalidad de que siempre me había enorgullecido?, ¿Con  esa fuerte personalidad que hacía apenas unos minutos me había hecho sentirme identificada con Lou Andreas Salomé? Entonces no reparé en ello; pero hoy, después de tanto tiempo y analizándolo con frialdad, veo que sí; que en mí vivían la racionalidad y el sentimentalismo, como dos caracteres aparentemente opuestos, pero que cohabitaban. A veces predominada la primera; a veces, el segundo; pero de alguna manera se necesitaban y se complementaban.

Tal como supuse, llegamos a casa antes de media noche. Mis padres estaban viendo una película en el comedor, como tenían por costumbre; y, como era previsible, se sorprendieron de vernos.

-Nena, ¿cómo es que esta noche habéis vuelto tan pronto?

-Hola, mamá. Mañana Gabi tiene que irse temprano. Así podremos descansar.

-Pues tendrías que haberme avisado. ¿Habéis cenado? No os he hecho nada?

-Tranquila, mamá; cogeremos cualquier cosa.

Pasamos a la cocina y cerramos la puerta para hablar con calma mientras mis padres se acostaban. Pan, fiambre; una luna que a nuestras espaldas nos observaba, mutilada; un foco que parpadeaba epiléptico una luz febril; los grillos que canturreaban y se confundían con las voces de nuestras conciencias; y aquellas cervezas que compartíamos mientras cruzábamos las miradas.

Autor: Javier García Sánchez,

desde las tinieblas de mi soledad,

26-05-2018.

2 comentarios en “UNA NUEVA ETAPA (CLXIII)

Responder a Lídia Castro Navàs Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s