UN SUEÑO REPARADOR

¿Cuál habría de ser la respuesta que se diera a sí misma; cuál la resolución que de ahí en adelante adoptara?

Pasó una noche extraña. Si el sueño acudió puntual en aquella ocasión y adormeció sus miembros con toda la pesadez que sólo en los momentos de mayor fatiga le acometía, no por ello escapar pudo de la idea que durante todo el día la había asaltado. Ahí, a las ignotas tierras de Morfeo, donde mora uno de los dioses que se regodean con sus traviesas bromas, fue a buscarla la duda que tanto la carcomía; a plantearle una alternativa risueña, un futuro donde se realizaba aquel anhelo que su vanidad tanto tiempo había acariciado, pero que siempre se le había resistido; aquel anhelo que, burlón, se había ocultado con la ayuda de aquellos nervios y la inseguridad que siempre la atenazaba, y que le hacía temer que cuanto ansiaba era una quimera, un proyecto demasiado elevado para sus capacidades modestas.

No obstante, en el interior de su magín, la dichosa idea, lejos de abandonarla, reaparecía cada vez con mayor frecuencia; y a esta frecuencia añadía una fuerza que también era superior a medida que el tiempo transcurría. Sin dejar de sentirse insegura; sin dejar de ver las complicaciones que tal ambición conllevaba, ésta cobraba en ella cada vez mayor vida. Aún no sabía si algún día podría satisfacer sus deseos, pero se decía que debía volver a intentarlo, cada vez con mayor ímpetu; lanzarse a ello con la constancia que antes le faltara, hasta que los muros que tan infranqueables le parecían cedieran.

Despertó repuesta de aquel inusitado cansancio que tan puntual y oportunamente la había acometido, y se preguntó si acaso no habría una razón que explicara que le hubiera invadido tan hondo sopor durante la madrugada y que las sábanas se ciñeran tan fielmente a los contornos de su hermoso cuerpo; que su cabello alborotado se esparciera serpenteante por el lecho con los bruscos giros que le hacían recorrerlo de un lado a otro, azotando e hiriendo con su negritud la inmaculada blancura del lienzo; que su rostro se dibujara en la almohada con aquella imagen del dulce reposo, tan semejante a la muerte, al sueño eterno, pero que no sería más que una breve visita a la tierra vecina de aquélla otra tan inhóspita como temida, de donde el más bravo de los aqueos declaró que rechazaba el reino, prefiriendo ser esclavo del más pobre de los labriegos.

No. Se negaba a aceptar que aquello hubiera sido una mera coincidencia. Se decía que había una fuerza que desconocía, pero que en aquella noche, tan plácida como reveladora, le había descifrado el enigma que durante tanto tiempo la había atormentado; que, aunque el camino que iba a recorrer sería tortuoso y desfallecer en ocasiones pudiera, no debía más que concederse algún reposo, el que su alma precisara para recobrar la energía y la entereza, antes de lanzarse con renovados bríos en pos de aquel objetivo que desde muy pequeña había nacido en su mente y la había acompañado hasta el momento en que se encontraba como pasional amante. Aspiración fiel había sido, siempre a su lado durante tanto tiempo, del mismo modo que ella siempre le había reservado un hueco en su pensamiento.

Se sentía llamada para ello; necesitaba hacerlo, como un plan que le hubiera designado una fuerza oculta, su propio destino. Debía llevarlo a cabo por quienes la rodeaban, más incluso que por sí misma, aunque en el fondo era a sí a quien favorecía; era su orgullo el que satisfaría; esa voz que dentro de ella clamaba por ser escuchada y conseguir una obra que apagara el fuego de su conciencia, la ardiente sed que la consumía.

Autor: Javier García Sánchez,

desde las tinieblas de mi soledad,

07-06-2018.

4 comentarios en “UN SUEÑO REPARADOR

    1. jeje. No, Lídia; açò és un relat independent; no té res a vore amb la història. Els capítols de la mateixa sempre duran el títol de “Una nueva etapa”; i, quan es tracti d’una secció, tipus “Cuaderno de Gabriel, també ho diré.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s