Notas sobre el bloqueo a Venezuela

He encontrado este artículo, muy ilustrativo de lo que en verdad ocurre en Venezuela:

Notas sobre el bloqueo a Venezuela

Notas sobre el bloqueo a Venezuela

10 min. lectura

La prensa mundial dedica a diario extensos espacios (de preferencia titulares y columnas de opinión) para resaltar todas las dificultades por las que atraviesa el pueblo venezolano. Al hacerlo, siempre culpa de ello a la gestión del presidente, Nicolás Maduro. Periodistas, opinólogos, cantantes, actores, académicos y políticos opinan con fruición en los principales medios del mundo acerca de Venezuela. Pero esa obsesión mediática con el país caribeño siempre oculta una variable clave para cualquier análisis mínimamente riguroso: el bloqueo.

Al igual que ha ocurrido por décadas con Cuba, se juzga y critica el proceso político y la situación venezolana como si no existiera esa tremenda variable. No es novedad que un país cuyo Gobierno intenta hacer una política interior y exterior de manera independiente y que, además, plantea una crítica al sistema capitalista sea bloqueado brutalmente. Le ocurre a Cuba desde hace mas de 50 años. Le ocurrió al Gobierno de Salvador Allende quien, desde el inicio de su mandato, tuvo que lidiar con un bloqueo económico internacional que impulsó el congelamiento de las ventas del cobre en el exterior. De hecho, en su discurso de diciembre de 1972 ante las Naciones Unidas, Allende denunció “el bloqueo financiero y económico ejercido por los Estados Unidos”. Lo mismo hizo este año el presidente Maduro en las 73a Asamblea General de las Naciones Unidas.

La estrategia es la misma: bloquear política y económicamente a los países disidentes (o sea, soberanos) y ocultar mediáticamente el bloqueo, así como sus consecuencias, ante la opinión publica mundial. Le ha pasado a Cuba, le ocurrió a Chile y le sucede a Venezuela.

Sin embargo, en cada caso el bloqueo adquiere expresiones y modalidades particulares. Para el caso de Venezuela podemos distinguir cuatro: 1) bloqueo a través de decretos extraterritoriales, 2) bloqueo a través de intermediarios, 3) bloqueo mediante agencias de calificación de riesgo y, 4) bloqueo informativo impulsado por las corporaciones mediáticas.

La primera modalidad se formalizó el 9 de marzo de 2015, cuando Barack Obama firmó un decreto ejecutivo que declaró a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria”. Literalmente, este decreto dice: “Por medio de la presente, informo que he emitido una Orden Ejecutiva declarando una emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos representada por la situación en Venezuela”. Esa orden ejecutiva se ha ido extendiendo en el tiempo y ampliando en sus efectos. En mayo de 2018, Donald Trump, en respuesta a la insolencia chavista de convocar (una vez más) a elecciones, decretó sanciones del Departamento del Tesoro para prohibir la compra, por parte de ciudadanos estadounidenses, de cualquier deuda del Gobierno de Venezuela, incluidas las cuentas por cobrar. Estas sanciones incluyen al Banco Central y a la estatal petrolera PDVSA. Al día de hoy, Venezuela no puede hacer uso del Dólar como moneda internacional, ni puede negociar ninguna transacción internacional a través de dicha divisa. Esto implica la imposibilidad de negociar la deuda externa, ya que la mayoría de los contratos de deuda pertenecen a jurisdicción estadounidense.

En esa línea, gran parte del sistema financiero internacional ha venido propiciando, en los últimos años, un esquema de bloqueo hacia las operaciones financieras de Venezuela. Se han sucedido cancelaciones unilaterales de contratos de corresponsalía bancaria del Citibank, Comerzbank, Deutsche Bank, etc. Desde julio de 2017, el agente de pago de los bonos emitidos por PDVSA, Delaware, informó que su banco corresponsal (PNC Bank) en Estados Unidos se negaba a recibir fondos provenientes de la estatal petrolera.

La segunda forma, el bloqueo mediante intermediarios, es una expresión propia de estos tiempos. El objetivo es evitar que cualquier intermediario que realiza transacciones con Venezuela las lleve a cabo, impidiendo toda interacción y relacionamiento de Venezuela con empresas de los Estados Unidos. Y no sólo de allí: el Novo Banco (Portugal) notificó en agosto de 2017 la imposibilidad de realizar operaciones en dólares con instituciones públicas venezolanas por bloqueo de intermediarios. Se impide, así, que los intermediarios de pago actúen, bloqueando cualquier acción de pago. Esta modalidad ha tenido consecuencias humanitarias en tanto se han visto afectadas, por ejemplo, las compras de medicamentos y de alimentos.

En 2017, 300 mil dosis de insulina pagadas por el Estado venezolano no llegaron al país porque el Citibank boicoteó la compra de este insumo. El banco estadounidense se negó a recibir los fondos que Venezuela estaba depositando para pagar la importación de este inmenso cargamento, necesario para los pacientes con diabetes. En consecuencia, la insulina quedó paralizada en un puerto internacional, a pesar de que existían los recursos para adquirir el medicamento. A eso se suma que el laboratorio colombiano BSN Medical impidió la llegada de un cargamento de Primaquina, medicina usada para tratar la malaria. Un total de 23 operaciones en el sistema financiero internacional fueron devueltas (entre ellas 39 millones de dólares para alimentos, insumos básicos y medicamentos). Finalmente, desde noviembre del año pasado, 1.650 millones de dólares de Venezuela destinados a la compra de alimentos y medicinas están secuestrados por parte de la empresa de servicios financieros Euroclear, en cumplimiento de las sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU.

El bloqueo de intermediarios no sólo apunta a las operaciones financieras. También afecta la movilidad de los venezolanos en los más diversos ámbitos. Desde 2014 se han ido de Venezuela Air Canada, Tiara Air, Alitalia, Gol, Lufthansa, Latam Airlines Aero México, United Airlines, Avianca, Delta Airlines, Aerolíneas Argentinas, etc. Es cada vez mas difícil llegar por aire a Venezuela.

También las agencias de viaje se unen al cerco. Por ejemplo: 15 boxeadores venezolanos no pudieron presentarse al evento clasificatorio para los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018 (CAC), debido a la imposibilidad de llegar a un acuerdo con las agencias, las cuales pusieron varias limitaciones, entre ellas, el precio del pasaje: éste pasó de 300 a 2.100 dólares por persona al enterarse la empresa que se trataba del traslado de la Federación Venezolana de Boxeo. Cuando, luego, un privado ofreció un vuelo chárter para trasladar al equipo, Colombia y Panamá no autorizaron el uso de sus espacios aéreos, por lo que México también decidió negarse a ceder su espacio para el vuelo. Antes había ocurrido una situación similar con la selección femenina de voleibol. Este año, Guatemala negó visados a la selección de rugby venezolana para participar en el Sudamericano 4 Naciones B y, también, a la selección nacional de lucha para el Campeonato Panamericano.

También se bloquea las expresiones culturales: a principios de año, el banco italiano Intensa Sanpaolo bloqueó los recursos para la participación del pabellón de Venezuela en la XVI Bienal de Arquitectura de Venecia. Como un “crimen cultural” lo calificó el Ministro Ernesto Villegas quien logró, tras arduas gestiones y denuncias, romper ese cerco.

Y no sólo vemos trabas para que manifestaciones culturales y deportivas venezolanas salgan al exterior y representen a sus país, puesto que el boicot también opera a la inversa: artistas y deportistas de otros países se niegan a ir a Venezuela y, con desparpajo, hablan acerca del Gobierno venezolano y del chavismo. Tal vez Miguel Bosé y Jaime Bayly son los ejemplos más esperpénticos en ese sentido. Este boicot cultural y deportivo es muy efectivo a la hora de incidir en la opinión pública mundial y una poderosa herramienta para la construcción de un sentido común negativo hacia Venezuela, debido a la popularidad de quienes como Miguel Bosé, Alejandro Sanz, Kevin Spacey, Gloria Stefan o Francisco Cervelli (receptor de los Pittsburg Pirates) diseminan propaganda negativa, en un contexto de bloqueo multidimensional.

La tercera modalidad se expresa a través de la arbitraria e injusta calificación de riesgo que hacen las agencias. El riesgo país (RP) otorgado por las agencias de calificación es improcedente si observamos el cumplimiento de Venezuela con el pago de la deuda externa. En los últimos 4 años la República ha honrado sus compromisos de pago por un total de 73.359 millones de dólares. No obstante, el RP ha seguido subiendo. Como denuncia el economista Alfredo Serrano, “van 32 meses en los últimos 14 años en los que el RP contra Venezuela ha subido, a pesar del incremento del precio del petróleo. En la actualidad, el RP, dado por JP Morgan (EMBI +), se encuentra en 4.820 puntos, es decir, 38 veces más de lo que le asignan a Chile, aun cuando este país tiene una ratio de deuda/PIB similar al venezolano. Todo esto encarece y prácticamente impide cualquier posibilidad de obtención de créditos”.

Estos tres bloqueos están teñidos de cinismo y paradojas: mientras que, por un lado, la prensa mundial denuncia ‘hambruna y crisis humanitaria’ en Venezuela, por otro, en acción coordinada, países e instituciones proestadounidenses bloquean el ingreso de medicamentos y alimentos al país. Mientras el Grupo de Lima, Estados Unidos y la Unión Europea muestran consternación por la emigración venezolana, las lineas aéreas de esos mismos países abandonan el territorio. Y, en tanto se cumplen los compromisos de pago, aumenta el riesgo país.

Es una absurda inversión de la realidad. Sin embargo, por muy absurda que sea se sostiene ideológicamente gracias a la cuarta modalidad de bloqueo: el mediático. Este bloqueo también es muy paradojal pues Venezuela es el país del que más hablan los medios de las corporaciones internacionales. Se trata, pues, de un ‘bloqueo ruidoso’, diferente, por ejemplo, al bloqueo silencioso que hay respecto de Guantánamo, de las masacres en Yemen y Palestina o de los constantes asesinatos de periodistas en México. Por el contrario, con Venezuela hay profusión informativa, continuidad de agenda escandalera y festín verborrágico .

Efectivamente, durante el 2017, sobre una muestra de 90 medios estadounidenses, se contabilizaron 3.880 noticias negativas sobre Venezuela, es decir, una media de 11 diarias, encabezadas por Bloomberg y el Miami Herald. En cuanto a las agencias, Reuters y AFP juntas reúnen el 91% de las noticias negativas. A su vez, el diario El País de España mencionó a Venezuela en ¡249! de las 365 ediciones del 2017, casi a diario y siempre negativamente. Y si eso parece una exageración, falta el adjetivo adecuado para calificar lo de la cadena alemana Deutsche Welle (DW): ésta publicó 630 noticias sobre el presidente Maduro…¡casi 2 diarias! Para el caso de la prensa latinoamericana son los medios de México, Colombia y Chile (es decir, los principales integrantes de la Alianza del Pacífico), los que más y con menor rigor periodístico informan: 4.200 noticias negativas aparecieron en México el 2017, 3.188 en Colombia y 3.133 en Chile.

¡Ninguna mencionó el bloqueo!

El cerco mediático opera generando inmenso ruido y, a la vez, invisibilizando tanto al bloqueo como al pueblo chavista. Ambos no existen en los medios de las corporaciones y, al no existir ambos, la opinión pública mundial, que mayoritariamente accede a información sobre Venezuela a través de la agenda informativa hegemónica, es proclive a formarse una visión sesgada de la realidad.

Esa es la fórmula del bloqueo actual, impulsado a modo de política exterior por los Estados Unidos contra los países periféricos que, como Venezuela, buscan construir con soberanía sus propios caminos. Podemos ver una continuidad con los casos de Cuba y Chile durante el siglo 20, pero también vemos rasgos característicos del siglo 21 y de esta etapa del imperialismo.

7 comentarios en “Notas sobre el bloqueo a Venezuela

  1. Hermano, soy venezolana; tengo 23 años, de los cuales 22 y medio los viví en Venezuela, no soy política ni politiquera, ni siento simpatía por ninguna ideología o modelo socioeconómico existente, crecí en un barrio de la gran Caracas, estudié en escuela pública, con esfuerzo propio y de mis padres llegué a la Universidad; no pude termirla. Me vi en la obligación penosa de migrar; por la desnutrición y el malestar emocional que sufría, causados por la (”revolución”/crisis) social política y económica provocada por Chávez y profundizada por Maduro. He estudiado por cuenta e interés propios la historia de mi país de la manera más objetiva que mis limitaciones materiales e intelectuales me han permitido; conozco el pasado y el presente de mi país desde los libros, desde las experiencias de mis padres, desde las de muchos contemporáneos suyos, y desde la vivencia propia y compartida con tantos de los de mi generación. El que venga Ud a decirnos, a todos los que hemos vivido en carne propia la realidad venezolana, que lo que sabemos y hemos experimentado es mentira o que sus causas son otras (el bloqueo, el imperialismo de Estados Unidos, el capitalismo salvaje, etc.) y no la corrupción, la violencia, la criminalidad y las malas políticas en todas las materias ejecutados promovidos y favorecidos por Chávez, Maduro y por una pseudo-revolución pseudo-socialista que ya lleva 20 años reduciendo e irrespetando descaradamente la dignidad humana de todos los venezolanos; es, simplemente, poco menos que un insulto. Yo le reto a usted a que se pasee por la ciudad o el país en el que vive, según sus posibilidades, y entreviste a todos los venezolanos que encuentre, con independencia de su aspecto o labor, sobre los motivos de su migración y lo que piensan y saben de los últimos 20 años completos; le reto a que publique escritos como estos en grupos de Facebook de venezolanos en distintos países del mundo; le reto a que googlee ”venezolanos comen de la basura” y vea sus fechas, sus fuentes; le reto a que vea la entrevista que RT le hizo Jorge Arreaza… luego piense un poquito, saque conclusiones y por favor me cuenta.

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    1. Querida, amiga: pienso por mi cuenta y soy crítico. No soy venezolano ni vivo en su tierra, pero vivo en la mía; veo la miseria que hay en mi tierra, cómo la silencian todos los medios de comunicación; y eso me indigna. Con respecto a la entrevista que me menciona, le comento: en mi país hay gente que se ha suicidado porque la han desahuciado después de perder el trabajo y no poder acabar de pagar la hipoteca, aunque sólo les faltaran unos pocos euros; hemos llegado a tener un 30% de paro juvenil; la mayoría de los empleos duran semanas, algunos días, o incluso horas… No necesito que me hablen de crisis en Venezuela; la vivo en España, un país supuestamente del primer mundo, donde hemos tenido que tragarnos a punta de pistola una Constitución que daba el trono a los herederos de los asesinos que gobernaron el país durante 40 años.
      Me comenta lo mal que está Venezuela en estos tiempos, pero obvia cómo estaba antes de la llegada de Chávez. Le hago un comentario: fíjese en la situación por la que atraviesan otras repúblicas centroamericanas, como El Salvador, Honduras o Haití, con una grave crisis humanitaria. Pero de estos países -sobre todo de este último- nadie dice nada, porque no tienen petróleo; no interesa llevarles ayuda humanitaria ni que su situación salga en los medios de comunicación. Pues bien: Venezuela va camino de acabar como esas repúblicas debido al enorme bloqueo que sufre a manos de los gringos, que les han embargado varios miles de millones. A este respecto, creo que habrá leído el siguiente artículo que compartí.
      Y hoy, para colmo, ha salido en las noticias que los soldados gringos han violado niños en la frontera con México. ¿Y los yankis pretenden darnos lecciones de democracia y de pacifismo? Y eso por no mencionar otros casos que tampoco salen en los medios de comunicación: Yemen, Palestina, Arabia… Y esto es -vuelvo a remitirla al siguiente artículo- debido a que interesa generar una determinada opinión pública que respalde un genocidio como los de Libia, Irak o Chile 1973.
      En España el tema de Venezuela está sobreexplotado con fines electoralistas, igual que alrededor del mundo. La prensa mundial en su mayoría es unipolar; viene dictada como consecuencia de la política de Washington.
      Me dice que se ha informado. Yo también lo he hecho. Y no me diga que me reta a que vaya; eso se dice mucho en estos casos. Yo la reto a usted a que vaya a Palestina, al Sahara, a Yemen, a El Salvador o a Haití; o a que venga a España. Y, le repito, si Venezuela está mal o puede estarlo, hay que pensar en el bloqueo. Es absurdo que Estados Unidos quiera enviar ayuda humanitaria cuando está bloqueando al país. Es un caballo de Troya con que meter armas para provocar una guerra civil y tener una excusa para intervenir.
      Yo también estoy muy informado, amiga. Soy historiador y he leído mucho sobre relaciones internacionales. Un cordial saludo.

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      1. Coincidimos en creer tres cosas: la primera, Venezuela no es el único país del mundo con problemas; segunda, los estadounidenses son los más apropiados para aleccionar al mundo sobre democracia y pacifismo; y tercero, que los medios de comunicación estén polarizados en mayoría (hacia la derecha o la izquierda) y que usan el tema con fines electorales o políticos en general. Sin embargo, en cuanto lo demás, permitame decirle todo lo siguiente:

        Yo no conozco mucho de la historia ni de la actualidad de España u otros países, porque no me interesa salvo en la relación que puedan tener con mi pasado mi presente mi futuro, como persona y como ciudadana venezolana; lo demás escapa de mi interés o competencia por capacidad de acción, según el caso. Por eso no hablo de las realidades de otros países, cuando la que atraviesa mi nación nos afecta tanto a los venezolanos y es la más cruel de su historia contemporánea (cuidado si no de toda su historia republicana).

        No obvio cómo estaba Venezuela antes de 1999, cuando llegó al poder Chávez. No era para nada una maravilla entonces; pero muy poco ocurría lo que hoy, cuando más de la mitad de la población se encuentra mal nutrida, cuando al menos la mitad de la población dependen de una caja mensual con alimentos que se consumen en menos de una semana por una familia promedio y que no llega a todos los sectores, cuando ningún centro de salud público o privado cuenta con insumos ni medicamentos ni condiciones sanitarias, cuando más de 5 millones de habitantes han migrado de todas las maneras posibles a tantos lugares del mundo, cuando la inflación es la más grande de toda su historia y de toda la región latinoamericana (no sé si del mundo), cuando con el sueldo de un mes te alcanza para elegir o un cartón de huevos o un kg de queso, cuando a penas 20% de los habitantes comen carnicos, cuando más de un tercio debe buscar leña para cocinar por semanas o meses porque no se puede comprar gas porque no se consigue, cuando no existe producción y todo se importa, cuando a pesar de la bonanza petrolera que recogió Chávez el aparato/sistema de producción petrolera y de energía eléctrica se encuentran quebrados deteriorados y prácticamente obsoletos, cuando los índices de violencia son los más altos del mundo y mueren por ello personas a diario (además de las tan o más numerosas muertes por causas de enfermedades que se pensaban erradicadas en el mundo, por desnutrición, por falta de medicamentos)…

        Creo yo entender que Usted dice que todo esto es mentira/exageración o se debe al ”bloqueo económico” de Estados Unidos a Venezuela. Parece que usted sabe más que yo de mí país y de lo que sucede y ha sucedido allí, por lo que le pido el favor que me corrija en lo que creo respecto a ese bloqueo: el bloqueo económico empezó en 2017 con un par antecedentes, en 2008 y 2014; pero este no ha sido un bloqueo a Venezuela sino un bloqueo de los activos y bienes de funcionarios y particulares relativos al gobierno chavista por relaciones con las FARC o por violaciones de los derechos humanos y corrupción. En cada ocasión las sanciones económicas han sido contra particulares corruptos del régimen chavista nunca contra Venezuela. Ahora, a finales de enero de este año cedieron el control de cuentas bancarias y de la filial CITGO en territorio imperial al Gobierno legítimo del Presidente Encargado Juan Guaidó… Los gobiernos de Chávez y Maduro han estado juntos durante 20 años al poder, durante los primeros casi 17 años tuvieron el apoyo popular casi total y una renta petrolera extraordinaria, ellos tuvieron el poder económico y político para que Venezuela hoy día encabezara todos los índices positivos en la región; sin embargo, hoy ocurre todo lo contrario y decir que sanciones económicas a particulares desde el 2017 han llevado a la crisis económica, social, política y, en resumen total, humanitaria es cosa irresponsable ingenuo y sobre todo falsa.

        Yo no creo que usted tenga motivos ni intenciones para mentir, sin embargo repite y cae en mentiras con lo que dice respecto a Venezuela. Creo que usted debería enfocarse más en hablar y denunciar sobre las cosas malas y la crisis que ocurren en su país que en atacar al imperio (dudo que logre algo por esa vía) y afirmar cosas sobre países que no conoce salvo por lo que pueda escuchar en los medios de comunicación, que dice usted que son unipolares.

        Por cierto, en ningún momento le reté a visitar Venezuela; le reté a caminar su ciudad o su país, según pueda, y que entreviste a cada venezolano que se encuentre sin importar su aspecto o labor y le pregunte por qué motivos emigró y lo que opina sobre Chávez y Maduro, sus gobiernos.

        Por otro lado, no me parece que sea usted muy crítico. Hasta donde entiendo, crítico es alguien que es capaz de poner en duda sus creencias y razonar en busca de hechos para reforzarlas o rechazarlas luego, con la nueva evidencia… dude, e investigue mejor y desde distintas fuentes y formatos sobre lo que le he dicho, comuniquese con cuantos pueda si le interesa hablar desde verdades y hechos, en lo que al tema de Venezuela respecta. Si después de esto usted cree que lo que he afirmado acá sobre mi país es mentira y que lo que ha hecho el gobierno chavista es bueno, no puedo hacer ni decir más que desear que toquen gobiernos seguidos para su país como los de un Chávez y un Maduro.

        Saludos.

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      2. A ver si puedo responderle a todo:
        En primer lugar, le agradezco el talante conciliador; no es fácil, y menos al abordar estos temas. Por otra parte, para tener 23 años me gusta cómo se expresa; y agradezco que tenga inquietudes políticas.
        En cuanto al asunto que estamos tratando, insisto en el tema del bloqueo. Usted me dice que éste sólo se centró en personas particulares; yo le adjunto un enlace que dice todo lo contrario y lo explica con mucha claridad: https://wordpress.com/post/pensamientosentinieblas.wordpress.com/2461. En cuanto a decir que Guaidó es el presidente legítimo, discrepo; fue Maduro quien ganó las presidenciales de 2018. Otra cosa es que la oposición en bloque no se presentara. Imagínese que en España un partido o un grupo de partidos no se presentaran para deslegitimar las elecciones. Sería algo absurdo.
        Por otra parte, que Guaidó cuente con el apoyo estadounidense es algo que más bien lo desacredita. Estados Unidos, como usted debe de saber, no es un país que se preocupe por la democracia ni por los derechos humanos, tal como vemos a diario. Estamos hablando del país que impuso a Pinochet, a Somoza, a Videla, a Trujillo, a Batista…; del país que destruyó Irak, Libia, Vietnam… Cuando Estados Unidos mete las narices, lo hace en interés propio y en perjuicio del resto.
        Puede que yo no sea venezolano, pero he leído mucho al respecto. No es mi intención ser pedante; pero creo que tener unos pocos años más me da algo de perspectiva. ¿Conoce al prestigioso filósofo, lingüista y sociólogo Noam Chomsky? No sé si habrá leído algo suyo, porque es usted muy joven; pero, si no lo ha hecho, se lo recomiendo encarecidamente.
        Le digo esto porque, aunque yo no esté ni haya vivido en Venezuela, sé el modus operandi que tiene el imperio, muy bien explicado por Chomsky: se trata de bloquear a la oveja que se sale del redil para asfixiarla y provocar descontento entre la población. Junto a esto, los medios de comunicación han de emitir una serie de noticias y de imágenes que saturen al espectador; que apelen a su sensibilidad; y así conseguirán legitimarse para intervenir militarmente. La población del país oprimido a menudo sólo verá que está sufriendo, que está pasando hambre; pero no verá las causas últiimas.
        Ignoro hasta qué punto Maduro sea un buen o un mal gestor; pero su país sufre un bloqueo muy severo, como comprobará si consulta el enlace que le compartí.
        Si me dice que en Venezuela la gente pasa hambre y coge comida de la basura, le responderé que en España también ocurre; y que aquí hay gente que vive en la calle. Y estas dos cosas también ocurren en Estados Unidos, ese país que dice estar tan preocupado por Venezuela, pero que ignora lo que ocurre en Palestina, en Haití o en su propia frontera con México, donde sus soldados han violado y matado niños.
        Lo que más me molesta de todo no es el bloqueo -algo en sí horrendo-, sino el uso que se hace de la crisis humanitaria de Venezuela -que, perdone, no la veo tan grave como la palestina ni la haitiana-; cómo se nos bombardea a diario en los medios de comunicación, al tiempo que se intentan tapar nuestros propios problemas y se corre un tupido velo sobre otras Naciones que están igual o peor que la suya. Y eso se hace porque la gente es muy visceral; tiende a creer lo primero que le dicen sin cuestionarlo. E, insisto, hay muchas Naciones que lo pasan realmente mal.
        Me comenta que Chávez y Maduro empobrecieron Venezuela. También respecto a esto discrepo. Antes de 1999 la sociedad estaba mucho más polarizada que ahora, con manifestaciones duramente reprimidas por el gobierno; una absoluta falta de expresión y una dictadura en toda regla.
        Retomando su reto de preguntar a venezolanos residentes en España por qué emigraron, lo veo difícil, porque no conozco. En cualquier caso, como le apunté más arriba, se puede emigrar porque la situación en el propio país sea complicada; pero hay que saber cuáles son las razones de fondo; y dudo que las conozcan.
        También me dice que pruebe vivir 20 años con el mismo régimen. De algún modo lo hago: aquí se cambia la cabeza, pero el tipo de política cambia poco en un sistema bipartidista; ambos son partidos del sistema, igualmente corruptos, que se alternan en el poder, pero que nos roban a diario.
        Con América Latina, por otra parte, sucede algo especial; y es que, casi desde su independencia, ha estado acosada por el gigante del Norte; ya lo advirtió Rubén Darío, el genial poeta nicaragüense. ¿Qué es peor, un gobierno títere, servil del imperio, o una dictadura que impida la incursión de elementos yankis para desestabilizar el poder? Duro dilema. Tal vez podría sugerirme un presidente del estilo de Pepe Mújica; pero él estuvo en una Nación pequeña; y por un corto período de tiempo. Andrés Manuel López Obrador acaba de tomar las riendas de México; está tomando medidas progresistas para enderezar la economía de su país. Y el pato dónald ya le está extorsionando.
        Y, ya por útimo, lo que en ningún caso compartiré será una intervención militar y un genocidio en Venezuela.
        Bueno… No sé si me haabré dejado algo en el tintero. En cualquier caso es una respuesta larga. Si disiente de mis palabras, le ruego que mantenga el tono cordial de hasta ahora y que tengamos un debate instructivo. Si me demuestra que estoy equivocado, lo reconoceré. Por lo demás, le recuerdo el enlace que le he citado y vuelvo a recomendarle la lectura de Chomsky.
        Un saludo.

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      3. Hola, espero se encuentre bien. El enlace en su comentario no dirije a ningún sitio. Espero leerlo.

        Ahora, devolviendo una nueva respuesta: creo que la única cosa que podría ”agradecer” a estos 20 años de chavismo es que la adversidad multiplicada y generalizada por ellos, que ha impulsado a muchos de los de mi generación a pensar y actuar sin las gringolas ideológicas de izquierda o de derecha; a estudiar e intentar comprender la historia reconociendo y desechando, más o menos, las distorsiones y las interpretaciones con intenciones particulares de los gobiernos de turno; a no esperar a que los peores o las mayorías hablen ni decidan por nosotros, los ciudadanos; a pensar y dar más valor a la dignidad humana, a educación y a la libertad. Lo único bueno entre todo lo malo que han hecho y provocado estos, es la necesidad y la voluntad de levantarnos a reconstruir sobre mejor base. De allí mi inquietud «política», en el buen y auténtico sentido de la palabra.

        Intentando seguir el orden de ideas de su anterior respuesta, continuemos insistiendo respecto al tema del bloqueo (mientras espero la información del link que no se copió bien). Existe un bloqueo, pero no es hacia Venezuela sino hacia el gobierno corrupto e ilegítimo de Nicolás Maduro, mientras se transfieren recursos en suelo norteamericano al ciudadano Presidente Encargado. Usted dice que discrepa sobre esto y afirma la legitimidad de Maduro, yo le digo que una cosa es intentar disfrazarse de legalidad y otra muy distinta es poseerla y tener legitimidad; según entiendo, la legalidad de un gobierno viene dada por su elección según las leyes y por su apego a estas, mientras que la legitimidad viene dada por el reconocimiento por parte de la ciudadanía hacia el gobierno; la legalidad del gobierno de Maduro es muy dudosa desde su inicio en 2013, pues, una vez falleció Chávez, no se siguió lo que dice nuestra Constitución acerca de que tenía que asumir la presidencia como encargado el Presidente de la Asamblea Nacional (que era Diosdado Cabello para entonces) sino que se acató la orden de imponer a Maduro, el elegido por Chávez para continuar ”El Proceso” y ser candidato presidencial una vez finalizado el tiempo restante del periodo del difunto. En aquellas elecciones, a diferencia de las anteriores, los resultados estuvieron muy parejos, hubieron muchas irregularidades y algunas denuncias de fraude, ante lo que el candidato contrario solicitó el reconteo de votos y su solicitud no fue aceptada. Luego, ante las últimas elecciones presidenciales, con su control heredado del poder electoral se establecieron de manera irregular nuevas reglas y se desacreditó la participación de diferentes partidos, quedando solo dos frente al partido oficial de Maduro, el PSUV. Estas elecciones tuvieron una baja participación de la población en comparación a los 17 años anteriores, el acompañamiento internacional fue parcial, y fue nacional e internacionalmente desconocido el resultado del proceso electoral. Acabado el período constitucional
        del hasta entonces disfrazado de legalidad, comenzó Maduro a ser un gobernante de manera ilegal e ilegítima: no es reconocido por la mayoría (alrededor del 80%) de la población ni por la comunidad internacional (prácticamente, solo países orientales, de corte teocrático o totalitario de izquierdas le reconocen y apoyan), básicamente lo único que le mantiene en el poder ejecutivo es el respaldo del alto mando de las fuerzas armadas, de la que han abandonado hoy casi 500 oficiales y suboficiales por reconocer el fracaso del modelo totalitario chavista.

        Personalmente, espero que ante toda la presión interna y externa que está teniendo el gobierno de Maduro, abandonen el país o las fuerzas armadas les reduzcan, sin necesidad de un levantamiento popular o una cooperación militar de fuerzas extranjeras. Si le pregunta a los venezolanos, la mayoría le responderá que prefiere la bota del Imperio a seguir pisado por la de Maduro.

        Siguiendo el orden, creo que la experiencia en muchos casos más bien nubla la perspectiva, pues no se piensa con claridad sino desde los prejuicios y los resentimientos que quedaron del pasado; creo piensa mejor alguien que ha leído bastante desde distintos enfoques y fuentes, que escucha con atención y cuidado lo que dicen los más experimentados sin hacerles completo caso, porque suelen tener una visión circular o lineal de la historia; creo que piensa mejor alguien que aprende del pasado pero que no basa en sus categorías el presente, porque sabe que puede haber y hacer más que eso en este tiempo y en el futuro. Sobre Chomsky, sí, he leído un poco de él y sobre él… Personalmente le doy más valor a leer poesía y a los clásicos de la literatura universal y del pensamiento, que a una interpretación con base emotiva de la realidad con apariencia de rigor intelectual, que es la perspectiva que he tenido de lo que he podido leer de este celebre autor. Sin embargo, si me recomienda algún título le leeré con total atención.

        Usted dice que discrepa sobre el hecho de que Chávez y Maduro hayan empobrecido mi país, afirmando que la sociedad estaba mucho más polarizada antes del ’99 y que entonces había una absoluta falta de expresión, represión a manifestaciones y dictadura en toda regla. Yo le respondo: 1) investigue y compare sobre la cantidad de manifestaciones reprimidas en los 20 años anteriores al 99 y los siguientes hasta la actualidad, también compare en relación a la cantidad de heridos, muertos y duración. 2) En Youtube quedaron los restos de lo más parecido a la democracia que hemos tenido, allí puede encontrar entrevistas a todo tipo de personalidades discutiendo desde distintas perspectivas en los diferentes canales de televisión; eso se acabó con Chávez, los canales privados no transmiten los acontecimientos por miedo a ser clausurados y los del estado son más bien del gobierno y solo transmiten idolatría a Chávez y falsas noticias; en Venezuela no existe el debate político de ideas. 3) la Venezuela de antes de Chávez no estaba bien, por las condiciones políticas y sociales de entonces fue que llegamos al gobierno totalitario que llevó el difunto y que continúa el bigotudo bailarín; aquellos tiempos se parecían un poco a su relato sobre el bipartidismo de España; corrupción, polarización política, existía un porcentaje de la población en pobreza extrema; pero nunca llegó a ser tan malo como estos últimos 20 años, nunca la pobreza sobrepasó el tercio de la población, mientras que hoy en Venezuela solo hay dos clases sociales porque la clase media quedó extinta: los pobres (alrededor del 60% de los habitantes) y la clase ”alta” (formada por la nueva oligarquía chavista y los pocos que quedaron de la antigua clase pudiente que decidió permanecer en el país).

        Por último, no sé si la crisis en otros lugares del mundo es peor que en Venezuela, pero no puedo pensar ni hacer mucho por ellas cuando la que atraviesa mi país es tan profunda; sé que en todas partes hay gente comiendo de la basura y muriendo de hambre, pero me corresponde más hablar por los que estan muriendo en Venezuela. Y sobre el reto, no es necesario que conozca a venezolanos para que pueda hablar con ellos, nos caracterizamos por ser personas muy sociables, amables y comunicativas; no creo que a alguno le disguste contarle sobre la situación venezolana y su situación particular, si se les acerca con la intención de escuchar e intentar comprender y no ir predispuesto a tener la razón sobre la realidad.

        Saludos

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      4. Hola De nuevo. Muchas gracias por sus saludos y por sus buenas palabras; espero y deseo que se encuentre también en óptimo estado de salud.
        El enlace que le adjunté, para sorpresa mía, no contiene más que este mismo artículo. No estoy seguro de si lo ha leído; o si, tan sólo vio el título de la publicación, vino a desmentir las consecuencias del bloqueo, basándose en que, según su propia información, el embargo afecta a casos puntuales. Si no ha leído el artículo, le ruego que lo haga; verá cuáles son las auténticas consecuencias del embargo férreo a que está sometida nuestra hermosa y querida Venezuela.
        Ignoraba lo que me menciona acerca de la presidencia de la ANC por parte de Diosdado, encargado, según me comenta, de la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales.
        Tal como me lo plantea, la posición de Maduro es un tanto compleja; y es muy probable que su puesto no sea tan legítimo como yo creía. Ahora bien: quiero recalcar un hecho que le mencioné en el anterior comentario; y sobre el cual no estoy seguro de si ha reparado: se trata de la espinosa disyuntiva en que se encuentra América Latina de caer en manos estadounidenses y observar con impotencia cómo el imperio se apropia de sus recursos; o, para que ello no ocurra, imponer un gobierno duro, que trate de impedir las injerencias gringas. Sé que esto es muy controvertido; y que es posible que se me acuse de demagogo. En cualquier caso, voy a tratar de exponer mi punto de vista lo mejor que pueda:
        Cuando la Revolución Cubana triunfó, ello supuso un duro golpe para los yankis; vieron la injerencia soviética; perdieron un país que había estado bajo su órbita desde 1898. Desde entonces empezó un bloqueo que tenía por objeto estrangular económicamente al país, para que el propio pueblo cubano protestara, y así legitimarse para intervenir y poner un gobierno satélite, como había habido hasta 1959. Por ello el país se cerró; por el peligro de intervenciones estadounidenses para influir en las elecciones o desestabilizar el país -hubo desembarcos en Bahía Cochinos y numerosos intentos de asesinar a Fidel Castro por parte de la CIA-.
        La consigna de la administración estadounidense después de la Revolución Cubana fue “no más Cubas”; por ello intervinieron en Nicaragua contra el Frente Sandinista; o en Chile contra un gobierno socialista que había nacionalizado el cobre y el salitre, antes en manos de empresas yankis.
        Lo que le quiero decir, amiga, es que, si se quiere impedir un asalto de los gringos al poder de manera indirecta -introduciendo armas en el país a través de un caballo de Troya como es una supuesta ayuda humanitaria, con lo cual provocarían una guerra civil y acabarían bombardeando ellos mismos Venezuela, con el pretexto de auxiliar, no hay más remedio que un gobierno duro. Y, si Maduro no estuviera en el poder; si en su lugar estuviera Guaidó, lo vendería a los yankis; por algo cuenta éste con su apoyo, no por ningún otro motivo.
        Me dice que la mayoria de los venezolanos preferirán la bota del imperio a Maduro. ¿Está segura? ¿Por qué no dejan gobernar a Maduro sin un bloqueo? ¿Por qué no levantan el embargo a Cuba? Son cuestiones que invitan a la reflexión. Sin esos bloqueos, ¿de qué serían capaces esos países? Cuba, pese a su situación, tiene alfabetización plena, una educación que es la mejor de la zona, con grandes médicos; y no tiene, ni de lejos, los problemas de otras repúblicas centroamericas, como El Salvador, Haití u Honduras. Y, del mismo modo que le digo de Cuba, ¿de qué sería capaz Venezuela?
        Celebro sus gustos por la poesía y por la literatura universal; estoy seguro de que tendremos muchos puntos en común -sin ir más lejos, creo que ambos admiramos a Cortázar-. Sin embargo, en puntos de sociología, filosofía o política internacional creo que también conviente estar bien informado. Chomsky no es un pensador abstracto; sus palabras se refieren al comportamiento de Estados Unidos en los años 70 y en la actualidad. Es decir: no habla de hechos generales; y es por eso que es tan fundamental. De entrada, de los libros suyos que he leído, le recomiendo “Piratas y emperadores”, “Cómo nos venden la moto” y “El beneficio es lo que cuenta”. Comprendo sus consejos. Yo intento mirar la realidad con toda la distancia y perspectiva que puedo.
        En cuanto a los medios privados que se cerraron con Chávez y Maduro, ése es otro punto controvertido:
        El problema es que el capital está en manos del imperio, que es el que domina y el que, por tanto, paga. Tener los medios de comunicación, los medios de (des)información, es muy importante, pues a través de ellos se influye en las conciencias; no importa cuánto se pueda faltar a la verdad, si se controlan los medios casi (o sin casi) de manera monopolística.Influir en las conciencias para ponerlas en contra de los gobiernos es algo que ha hecho la derecha muy a menudo, aprovechando su poder económico; y, cuando esa derecha, por razones obvias, tiene vínculos con el imperio, se convierte en un auténtico peligro. No es democrático cerrar medios; pero, ¿qué otra manera hay de evitar que se difame, cuando el capital pretende calumniar para ganarse a la población? Repito que sé que es un tema muy peliagudo.
        Yo sí sé cuál es la situación en otros países; y le aseguro que están mucho peor. Y nos harta a muchos ver cómo se menciona tanto a Venezuela, cuando en nuestros propios países tenemos situaciones similares o peores; y eso es, por supuesto, porque hay una clara intención política; una clara intención psicológica -para este punto la vuelvo a remitir a Chomsky-.
        Bueno… Creo que tendremos que escribir un libro con estos comentarios. Son larguísimos. Un saludo.

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      5. ERRATA DE MI ANTERIOR COMENTARIO

        Coincidimos en creer tres cosas: la primera, Venezuela no es el único país del mundo con problemas; segunda, los estadounidenses NO* son los más apropiados para aleccionar al mundo sobre democracia y pacifismo; y tercero, que los medios de comunicación estén polarizados en mayoría (hacia la derecha o la izquierda) y que usan el tema con fines electorales o políticos en general. Sin embargo, en cuanto lo demás, permitame decirle todo lo siguiente:

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