LA FORJA DE UN DESTINO

Micro de 100 palabras. Reto de marzo de Lídia Castro:

Aquella tarde una anciana se presentó en casa del herrero; portaba consigo una espada de grandes dimensiones, con empuñadura dorada y hermosas amatistas incrustadas. Al lado del hombre, una joven de apenas catorce años observaba a la escuálida mujer con curiosa mirada, sin por ello descuidar de sus grandes ojos la desvencijada arma. La mujer dejó encargo de que se le afilara la espada en el plazo de dos semanas; había de hacerse la noche del equinocio de primavera, y se le habían de huntar unos ungüentos que consigo llevaba. Todo ello, acompañado del tañer de una lira.

 

Relato basado en el reto de Lídia Castro:

Aquella tarde el pueblo mostraba el mismo aspecto aburrido que de costumbre; los hombres caminaban con indolencia de un lugar a otro, aferrados a sus distintos quehaceres, tostadas sus pieles bajo un sol demasiado cálido para aquella época del año. Las mujeres, recluidas en sus casas, en sus labores domésticas, pasaban el tiempo ociosas, acaso con similar hastío que el que embargaba a sus esposos. La monotonía se había instalado en sus vidas, acompañada por un agobiante sopor que agotaba sus almas y sus cuerpos.

Pero en esa tarde invernal de febrero aconteció un suceso que rompería no sólo con todo aquel aburrimiento; sino que cambiaría para siempre la historia de aquel lugar. Ocurrió cuando una decrépita anciana, con encorvados andares y una pronunciada joroba, traspasó la muralla y recorrió pausadamente sus polvorientas calles. Oteaba a todas partes; había algo que sin duda buscaba.

A nadie pasó desapercibida tan extravagante e inusual visita, peculiar en demasía; pues la pobre mujer, además, arrastraba una espada que, por su aspecto, debía de consumir casi todas sus energías; mas, a pesar de todo, la valerosa anciana caminaba segura y firme, sin dar muestras de desaliento.

Se detuvo frente a un establecimiento donde halló a un hombre fornido trabajando junto a un yunque; era el herrero. Cerca de él, sentada en un banco de madera, había una joven, que se deleitaba con la labor del que era su padre. Éste detuvo su trabajo cuando vio la extraña imagen que se le presentaba; una mujer con el rostro plagado de arrugas, pálido como el mármol. La niña en un primer momento se sobrecogió; creyó haber recibido la visita de la muerte. Tan inusual figura la llenó por unos segundos de pavor. Mas fue tan sólo un instante. Pronto se repuso de la primera impresión; entonces la contempló con ávida curiosidad.

La señora se precató de la reacción de la muchacha. Sabía que la hallaría ahí; y en lo más hondo de sus entrañas se alegró de verla. Pero aún no era su momento; aún habría de esperar una temporada para que, bajo otra apariencia, sus vidas se reunieran.

La mujer se presentó cordialmente y le dirigió la palabra al herrero; ignoraba a la joven, como si no la hubiera visto, aunque la mirara de reojo. La niña, por su parte, tenía en ella la atención concentrada.

-Vengo por un encargo -dijo con voz débil la venerable anciana-. Necesito que me afiléis esta espada; mas os ruego que me escuchéis atentamente: Habéis de hacerlo dentro de dos semanas; es preciso que se haga la noche del equinocio de primavera; que bañéis el arma con los ungüentos que aquí os dejo; y que, durante tan delicada labor, suene el canto de una lira. Si lo hacéis tal como os he dicho, os recompensaré como nunca antes ninguna otra persona ha hecho.

El guerrero se quedó absorto, mas no desdeñaba el dinero; agitó ligeramente la cabeza y al encargo dio su consentimiento. La venerable anciana, complacida, se retiró sin agregar palabra; pero entonces sí que se fijó abiertamente en la muchacha, y le dedicó una primera sonrisa. Era ella, esa joven inocente, que desconocía su trascendente futuro, la gran elegida.

Autor: Javier García Sánchez,

desde las tinieblas de mi soledad.

01-03-2019.

5 comentarios en “LA FORJA DE UN DESTINO

  1. Oooooh, t’has inspirat en la meva història de La bruja, la espada y la hija del herrero 😀
    T’ha quedat molt bé, tan el micro com el relat llarg, més ple de detallas, és clar.
    Moltes gràcies per participar en el repte i per inspirar-te en la meva novel·la!
    Una abraçada, Javi 🙂

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  2. Me han encantado los dos relatos, aunque esta claro que el segundo es el que contiene todos los colores para subyugar y quedar con ganas de más, quisiera saber qué pasa con la chica y todo lo demás…

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    1. Muchas gracias por tu amable comentario, Scraptella. Sin embargo, no debo continuar el relato, por la sencilla razón de que dicho relato ya está escrito; es una magnífica novela de Lídia Castro Navàs, “La bruja, la espada y la hija del herrero”, cuya lectura te recomiendo; y del cual yo sólo he versionado una pequeña parte. Saludos.

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