UNA NUEVA ETAPA (CCCXX)

CUADERNO DE GABRIEL

LA GRAN BATALLA (XXXIX)
Las últimas palabras de Sacriĉ pasaron inadvertias para la mayoría de los presentes. En cuanto mencionó el nombre de Ariadna y la acción por la que había ganado aquel prestigio, quienes la rodeaban repararon en su presencia; se hizo un pequeño murmullo que se fue extendiendo como una onda expansiva y la joven guerrera se vio observada. Sabía que no corría peligro; que para ese ejército valía más viva que muerta. El dirigente de Gotuma, consciente de que su discurso se perdía en la nada, aguardó unos instantes, mientras los ánimos recuperaban la calma y se restablecía el silencio.
-Sí. Ahí la tenéis. Pero ahora os ruego que me prestéis atención. El tiempo apremia. No podemos entretenernos ni perdernos en individualismos ni en acciones heroicas. Ahora más que nunca hemos de estar unidos. Puede que muchos de vosotros mueran mañana. Que ello no os aflija. Seréis recordados por vuestra labor y por defender la libertad y contribuir a nuestra victoria.
<<Porque -que no os quepa la menor duda- nuestra será la victoria. Disponemos de los apoyos de Hango, Tagruk y Nakuma; los tres dirigentes de las provincias orientales están comprometidos con nuestra causa. Ya sé que Riyan y Jariya disponen de grandes fuerzas, pero nosotros tenemos la razón de nuestro lado.
<<Mañana mismo emprenderemos maniobras conjuntas las cuatro escuadras; nos conviene ser nosotros quienes asestemos el primer golpe. Nuestra tierra ya ha sido duramente castigada durante mucho tiempo; y no podría soportar muchos más abusos de los que ya recaen sobre ella, ni se merece acontecimientos tan atroces como los que vivimos hace apenas dos días.
<<Por todo ello, queridos conciudadanos de Gotuma, ahora retiraos a descansar; pasad con vuestras familias las últimas horas y disponed lo necesario para los días venideros. Mañana os presentaréis aquí a las 6:00; se os distribuirá en cuatro cuerpos y se os darán las órdenes pertinentes. Gotuma os necesita.
Cuando concluyó la arenga, la multitud congregada se dispersó en diferentes grupos. Los cuchicheos resurgieron. Algunos volvían a mirar con curiosidad a Ariadna al pasar por su lado; ésta los observaba con desdén, y los demás al momento continuaban la marcha. La joven guerrera salió acompañada de Jalok.
-¡Qué amable el viejo! ¡Con qué buenas palabras nos envía al matadero!
-No te quejes. Es tu oportunidad; tú mismo llevas años deseándola.
-Lo que me molesta es la hipocresía y el cinismo de su discurso. A parte, claro está, de lo que tú ya sabes; de cómo me ha tratado siempre.
-Sí, claro. Pero ahora eso no importa. Nuestros planes se han ido a la mierda. La suerte es que al final Sacriĉ ha conseguido la alianza con la dirigente de Krimak; ésa será nuestra baza. Para este primer asalto habría sido preferible contar con Jariya, pero no ha podido ser. Creo que Sacriĉ no es tan débil; lo demuestra el hecho de que la de Tlotulca ha preferido a Riyan. Tenlo en cuenta para el futuro.
Autor: Javier García Sánchez,

desde las tinieblas de mi soledad.

09-05-2019.

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