UN GRAN HALLAZGO

*Reto de septiembre de Lídia Castro, Escribir jugando. Elementos: un cofre y algo relacionado con el invento de la cinta elástica, de 1923:

Ya habían transcurrido más de dos siglos desde que el general Miguel Primo de Rivera diera el fatídico golpe, antesala de otro mucho más cruento. La historia parecía haberlo olvidado como al hijo fracasado de aquella horrible generación de militares descerebrados y ambiciosos que devastaron España durante décadas. Aleccionados por él, su sobrino y el caudillo perfeccionaron su truculenta obra; mas el Generalísimo, para que no quedara rastro de aquella estirpe, se encargaría de exterminarla. Y, cuando todo parecía olvidado, en 2241 arqueólogos marroquíes hallaron un cofre con un huevo fosilizado. Los análisis de ADN confirmaron que pertenecía a Franco.

*Escrito basado en el reto de Lídia Castro:

El sultán Ben Alí Mus Hassan II de Marruecos había ordenado construir una nueva capital al oeste del reino, en tierra del Sáhara, con las miras puestas en América, donde se hallaban los puertos comerciales con los que negociaba la próspera nación árabe. Atrás habían quedado los oscuros tiempos de la colonia, cuando aquel país había estado bajo la órbita francesa y española. El mundo había dado un terrible vuelo en los últimos doscientos años, a raíz de las consecuencias de aquella gran guerra que había devastado amplias zonas del planeta y que había acabado con la hegemonía estadounidense, hasta el punto de arrasar la que había sido la gran superpotencia. ¿Dónde estaban ahora las largas y blancas barbas del tío Sam? Reducidas a cenizas.

Nadie se había explicado aquello. Ni la CIA, ni el mosat, ni la gran cantidad de satélites esparcidos por el globo habían podido detectar aquello. Mas el caso era que Marruecos, en relaciones secretas con la India, se había hecho con tecnología de última generación; y, unida a los rusos, al gobierno de Nueva Delhi y a otros pueblos, había participado en aquella guerra atroz que, si bien había aniquilado un tercio de las vidas del planeta, le había permitido adueñarse de todo el Magreb, así como de la península del Sinaí y de la península Ibérica y destruir Israel.

Convertido en un imperio, con modernos sistemas de irrigación y de cultivo que hacían más fértil el desierto sahariano, iniciaron las obras para encarar la nueva urbe hacia las poderosas capitales latinoamericanas. Las excavadoras removían la tierra; los ingenieros inspeccionaban el terreno y consultaban los planos. Había que crear una segunda Rabat, lo más parecida posible a la primera.

Los trabajos quedaron abruptamente interrumpidos cuando una de las excavadoras tropezó con lo que sería un cofre de grandes dimensiones. Lo más sorprendente fue que, en contraste con el gran tamaño, en su interior no hallaron más que lo que parecía ser un huevo fosilizado. Análisis arqueológicos posteriores rebelaron, para mayor gloria del imperio marroquí, que se trataba del testículo que había perdido en aquella tierra más de doscientos años antes el general Francisco Franco, aquel dictador sanguinario que había estrangulado a su propio país durante cuatro décadas. Había tomado como modelo, entre otros, a Miguel Primo de Rivera, aquél que había quedado en el olvido por no haber sabido imprimir suficiente saña a su régimen, entre 1923 y 1930. El caudillo gallego, por contra, espoleado por el gran complejo de verse privado de uno de los gemelos y por tener una voz de pito más propia de un eunuco, había sido extraordinariamente cruel y despiadado, como si quisiera pagar con sus compatriotas la deuda que nunca podría saldar con los bereberes.

¡Qué gran trofeo! Aquel huevo fosilizado figuraría en adelante en el centro del tímpano de la puerta del palacio imperial, para humillación de la ahora subyugada España y como recuerdo de una de las victorias que infligiera la media luna a la cruz, preludio de aquella dura estocada que dejaría tan maltrecha a la nación que durante tantos siglos se había erigido en la vanguardia del cristianismo y en la salvadora de la verdadera fe.

Autor: Javier García Sánchez,

Un bohemio romántico.

Desde las tinieblas de mi soledad.

01/09/2020.

4 comentarios en “UN GRAN HALLAZGO

  1. Vaya, me dejas sin palabras. No me esperaba esta dirección en la trama. Es muy bueno, Javi. Con lo romántico que tú eres, creí que te encaminarías por ese lado, pero veo que le has dado una vuelta de tuerca al tema y me sorprendes con algo de carácter histórico y muy simbólico. Me encanta.
    Muchas gracias por participar en el reto y hacerlo con tanto ingenio.
    Una abraçada i fins aviat!!

    Le gusta a 1 persona

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