POR QUÉ ESPAÑA NO ES UNA DEMOCRACIA

Porque en 1868, después de la Revolución, los Borbones, exiliados en Francia, ya empezaron a conspirar para recuperar el trono, hasta que finalmente, después del Golpe de Estado del 29 de diciembre de 1974, el general Martínez Campos proclamó rey a Alfonso XII, que había recibido el apoyo, entre otros, del político Antonio Cánovas del Castillo, autor del sistema de turno de partidos.

Porque en 1912, cuando el célebre escritor Benito Pérez Galdós, autor de los Episodios Nacionales, una gran fuente para conocer la historia de España a lo largo del siglo XIX a través de su literatura, desde la batalla de Trafalgar hasta la restauración borbónica, fue nominado al premio Nobel de literatura, la conferencia episscopal española y el gobierno español se opusieron a que recibiera dicho galardón, por la imagen que ofrecía a lo largo de su extensa obra acerca de la corrupción del clero y de la corona.

Porque sólo declararse la Segunda República, el 14 de abril de 1931, después de que Alfonso XIII tuviera que emprender el exilio a Francia, empezó a tramar un nuevo Golpe de Estado, que le llevó a trabar contacto con el el ejército y con la propia Iglesia y a buscar el apoyo de las potencias centrales.

-Porque en 1939, tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el propio Churchill advirtió a Franco para que no tomara parte en el conflicto; le dijo que si no lo hacía no le pasaría nada. Y así fue, porque como resultado de la contienda surgieron dos superpotencias, Estados Unidos y la URSS, para contener a la cual los gringos preferían tener una dictadura en España.

Porque en 1975, tras la muerte del dictador, accedió al trono el nieto del depuesto Alfonso XIII, a pesar de que el régimen legítimo era el republicano. Por aquellos días hubo mucha tensión entre aquéllos que eran partidarios de la dictadura estricta y quienes buscaban una apertura, hasta que se llegó a un consenso «ejemplar»: los comunistas y anarquistas pondrían los muertos; a cambio, los fascistas les dejarían participar en un supuesto juego democrático. Tan democrático, que no se podría juzgar a los asesinos de los republicanos, que continuarían paseándose impunemente delante de sus víctimas, y se negarían a devolver los bienes robados y a desenterrar a los muertos, sepultados en fosas comunes, para que los familiares pudieran honrarlos. Había que humillar a las víctimas y dejar bien claro quiénes eran los dueños del país.

Porque tras la abdicación de Juan Carlos I el trono recayó en su hijo, como si el país entero fuera patrimonio de los borbones, que sencillamenteiban sucediéndose uno tras otro; y los demás no fuéramos más que sus sirvientes; porque, por más que, según la Constitución de 1878 todos somos iguales ante la ley, unos tienen ciertos privilegios. Nadie, ni siquiera el PSOE, un partido en principio republicano -así se define en sus estatutos- cuestionó en ningún momento el derecho de Felipe a tomar el cargo ni planteó la posibilidad de hacer un referendum sobre la forma de gobierno.

Porque la Iglesia católica, que había apoyado la dictadura, pese a perder el control de las escuelas continúa gozando de enormes privilegios, como nombrar y quitar a profesores de religión pagados por todos los españoles; o -algo quizá mucho más grave- estar exenta del pago de impuestos, cuando es la institución que más bienes inmuebles posee, debido al privilegio de la inmatriculación que le otorgó Franco -y que después le devolvió Aznar-, mediante el cual un obispo adquiría las capacidades de un notario.

Porque en 2011 los dos partidos del sistema pactaron con nocturnidad la reforma del artículo 135 para que los españoles cargáramos con la deuda generada por los bancos.

Porque, tras el gran desencanto y frustración de la gente y el surgimiento de un nuevo partido político que amenazaba los cimientos de la oligarquía dominante -Podemos-, todos los medios de comunicación, las putas al servicio del capital, orquestaron una inmensa campaña de calumnias contra dicho partido, con el claro objetivo de desgastarlo e impedirle ganar la Moncloa, cuando era favorito en intención de voto -cosa que finalmeente ocurrió-.

-Porque a día de hoy el PP, partido del turno que no es más que refundación de AP, de origen franquista, lleva más de mil días bloqueando la renovación del CGPJ, cuando dicho partido, además, ha sido juzgado y condenado por financiación ilegal.

Como dijo Julio Anguita, la dictadura no desapareció; sólo se bañó en el Jordán de la democracia. Ya lo explica Chomsky: ante la ilusión de una democracia, el pueblo no se rebela.

Autor: Javier García Ninet,

un bohemio romántico,

desde la mala hostia de mi encabronamiento.

30/09/2021-01/10/2021.

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