PAULA

*

Allí entra la tropa. Paula siempre tan modosita, con su blusa blanca y escotada; uno de esos escotes pronunciados, con un botón siempre desabrochado para dejan que respiren sus abultados senos y ofrecerlos generosamente a las miradas de cuantos se cruzan con ella. Muchas veces he dudado que esa coquetería fuera tan sólo por agradar a los hombres. Paulaa es una mujer abierta, muy extrovertida; cuando estábamos juntos a menudo la sorprendí observando de reojo a otras mujeres. Ella pensaba que yo no me daba cuenta, pero no se me escapaba ningún detalle. Ahora que lo pienso, también es posible que actuara así intencionadamente, con la pretensión de que yo la viera. Paula no es tonta; todo lo contrario: es una mujer muy sagaz e inteligente; eso fue lo que me enamoró de ella. Perfectamente podía mirar a otras mujeres y fingir disimulo, pero hacerlo para que yo la viera, y así tentarme. Que mi esposa se fijara en otras mujeres… ¿A qué marido no va a excitar eso? Es algo que da mucho morbo.

En una ocasión, ya incapaz de reprimirme, le cuestioné por qué miraba a una chamaca rubia de unos veinticinco años que había en la barra de una disco; me respondió que le parecía guapa; que tenía una linda melena y una buena delantera. Sin pedirme mi opinión se acercó a ella con la copa en la mano, le sonrió y la invitó a unirse a nosotros. Pasó toda la noche platicando con ella; utilizaba una vox sexi, sensual, como si pretendiera seducirla, con unas miradas de lo más sugerentes. La chamaca no parecía incomodarse lo más mínimo; todo lo contrario. Hubo un instante en que se quejó del calor que hacía, y se llevó una mano a un seno, como para darse un poco de aire, pero con la clara intención de realizar un gesto lascivo y mostrar parte de sus hermosos atributos. Yo me sentía como invitado de piedra; apenas abría la boca. Eso sí: la complicidad entre mi esposa y aquella muchacha me encendía salvajemente.

Después de aquello, ya en la habitación del hotel, Paula me dijo que me había encontrado taciturno y cohibido ante esa muchacha; casi llegó a reprenderme por no haberla invitado a que nos acompañara; me dijo que habría sido una grata experiencia compartir unas cuantas horas más con la chamaca y, ya de paso, probar algo nuevo; que una relación de pareja era algo muy bello, pero que había que saber abrirse y explorar nuevos horizontes. Aquellas palabras avivaron mi fuego, y minutos más tarde ardimos. A la noche siguiente regresamos a la disco con la intención de toparnos con la joven de nuevo, pero ya no la vimos.

Ahí estaba Paula con sus vaqueros ajustados, marcándole esa silueta tan bonita que siempre me mareaba. Le encantaba ser el centro de atención. Cuántas veces habíamos salido y los hombres se habían quedado mirándola. Aquello me llenaba de orgullo, me hacía sentir poderoso; era como poseer un valioso trofeo. Ir a un local y a otro, bromear con la gente; y luego desaparecer, y llevarme conmigo a ese diamante en bruto a quien tantos codiciaban, pero que sólo yo gozaba.

Y ella, con su chaqueta negra de cuero y sus botines, se paseaba con su galante sonrisa. ¿Por qué terminó nuestra historia? ¿Qué fue lo que salió mal? Todavía hoy no acabo de saberlo. Creo que todo fue simplemente hastío, hartazgo, necesidad de cambio; al menos ésa fue la excusa que me dio. Las relaciones son así: empiezan y se acaban; hemos de estar abiertos a vivir nuevas aventuras sin necesidad de dramas. Más o menos ésas fueron sus palabras, siempre muy razonable, dispuesta a mantener el contacto y una amistad sincera. De repente era yo el que se sentía vacío, el que perdía su trofeo. Aquella mujer tan maravillosa, tan salvaje, tan seductora… ya no era mía. Me habían privado de mi don, de mi fuerza. Ahora yo era uno más de tantos que la gozaban en su fantasía; con la única diferencia de que yo sabía lo que era moverme y nadar entre las curvas de su cuerpo, escalar las colinas de sus pechos, besar sus sabrosos labios, devorar la deliciosa miel de sus piernas…

*Relato basado en la novela de Cortázar 62. Manual para armar.

Autor: Javier García Nninet:

un bohemio romántico.

Desde las tinieblas de mi soledad.

25/11/2021.

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