POLANCO

*

Detrás viene Polanco. No le quita ojo de encima; la observa meticulosamente, como si quisiera devorarla con la mirada, pero nada más. La contempla, pero sin atreverse a decirle nada; ni lo haría aunque vivieran un millón de años. Ella lo sabe, y eso le divierte; le encanta martirizar a los demás. En cuanto al pobre de Polanco, quizá no sea tan pobre; quizá sea el menos desgraciado de todos los mortales. Las lindas mujeres que conoce, como a la propia Paula, las posee en sus fantasías; por eso su mirada milimétrica, para captar cada detalle. Él mismo se autodefine como un masturbador profesional; dice que no hay nada como la autosatisfacción; y siempre está dispuesto a rebatir a quien le lleve la contraria. El amor pasional está sobrevalorado; es una construcción, primero romántica, después burguesa, con objeto de engañar al intelecto y de enturbiar el alma. Las relaciones de pareja, la procreación… todo eso busca alienar al individuo; que se centre en tener hijos que sean útiles al sistema, mano de obra abundante y, por consiguiente, barata; es lo que tiene el exceso de demanda de empleo: que los patronos puedan elegir entre las personas supuestamente más competentes o más útiles para ellos y pagarles un sueldo de miseria; porque los trabajadores, por otra parte, no tienen elección; han de trabajar duro para mantener a su familia, sin tiempo para descansar ni para pensar.

Polanco se rebela contra el sistema, afirma. Él no piensa caer en sus redes, en su burdo engaño; prefiere mil veces estar consigo mismo; cerrar los ojos, apagar la luz y machacarse. Para nosotros es simple de contar, pero él asegura que el placer en nada desmerece del de un coito.

Así es Polanco. Lo que para la mayoría de los hombres sería un insulto a su virilidad, una degeneración de su hombría, una humillación sin paliativos, él lo reconoce abiertamente y con orgullo. Hay quienes aseguran que ha escrito un manual sobre las bondades y excelencias del onanismo y ha expuesto con todo lujo de detalles su teoría de lucha contra el sistema a partir de las relaciones autosatisfactorias. Todo es posible de ese hombre, único en su especie. Yo ahí no entro. Si escribió el dichoso libro, no lo he visto, ni me interesa; puedo recurrir a la masturbación cuando me plazca sin por ello hacer un arte. Pero siempre que pueda preferiré estar con una buena mujer.

Y ahí viene con su mano encallecida por los ejercicios gimnásticos que todos bien conocemos; así rebosa de buena salud el pinche tipo. ¡Siquiera usaras las babas de Osvaldo para rebajar las durezas, pinche degenerado! Pero, ¿qué digo? Ahora que lo pienso, es muy probable que lo haya intentado, pero que ni el pobre caracol se atreva a posarse ahí, de la peste que debe de hacer; preferirá quedarse escondido y resguardado de ese dulce maniático. Por eso tiene a Osvaldo: para aprovechar su baba cuando puede; pasa la mano suavemente cuando el bicho ya se ha alejado. Tiene efecto tonificante; aporta una mayor suavidad y reconstituye la piel, nos dice. Por eso va con Osvaldo a todas partes; lo carga en el bolsillo del pantalón, como si fuera una sauna. No sabe en qué momento se va a sentir excitado, cuándo va a ver a una hermosura que le despierte al pájaro. Entonces siente una urgencia y necesita apagarse; y, cuando todo termina, Osvaldo es quien juega su papel. Polanco saca una hoja de lechuga, se la pone a una distancia moderada para que vaya por ella y luego recoge la baba como si fuera el cuerpo del delito para mezclarla con los restos de sus propios fluidos.

Su mirada de aprobación lo dice todo; ya conozco bien a ese pibe. Viene con los deberes hechos. Pero no es suficiente; aún no ha terminado. Esta noche volverá a la carga con la hermosa imagen de Paula; a menos que nos deje en medio de la plática para irse al confesionario y se lleve consigo a Osvaldo.

*Relato basado en la novela de Cortázar 62. Manual para armar.

Autor: Javier García Ninet,

un bohemio romántico.

Desde las tinieblas de mi soledad.

27/11/2021.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s