EL OTRO CASTILLO (XXXI)

Kllegó a media tarde a casa de Barnabas; llamó a la puerta y le abrió Amalia. -Buenas tardes, señor agrimensor. ¿Dónde ha estado todo este tiempo? Le hemos echado mucho de menos. -Muchas gracias; es usted muy amable. Pero tenía cosas que hacer. . Por favor, no se quede ahí; entre. Y lo condujo al […]

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EL NUEVO CASTILLO (XXX)

Hans ya se había marchado cuando Frieda tomó la palabra: -Entonces, ¿irás a ver a esa mujer? -Sí. -¿Y quién es? ¿De verdad quieres que crea que no la conoces? Entonces, ¿por qué su esposo no quiere verte? ¿Por qué el chamaco tenía tanto miedo? -¿Y yo qué voy a saber? Sé tanto como tú. […]

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EL OTRO CASTILLO (XXVIII)

Como con un gesto descuidado, Frieda se levantó, vertió un poco de agua en un cazo y empezó a lavar las heridas de K. Tal expresión de agresividad había servido para que desahogaran la furia que tenían dentro, para que se calmaran por la tensión acumulada. Pero los gritos habían resonado por toda la escuela. […]

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EL OTRO CASTILLO (XXVI)

-¿Y qué le han hecho a mi Miisi? No se mueve. Preguntó la maestra, mientras se dirigía a una estantería donde descansaba un gato y lo cogía, estrechándolo con ternura maternal contra su voluminoso pecho. -¡Oh! ¡Vamos! ¡¿También me van a culpar por eso -repuso K con fastidio-!? Al gato no le he hecho nada. […]

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EL OTRO CASTILLO (XXV)

-¡¿Pero será posible!? ¡Encima se atreve a insultarme y a defender lo que ha hecho! ¡Usted no tiene moral! En aquel momento llegó Lassemann, ataviado tal como la maestra, con el maletín bajo el brazo. Observó a K con el rostro fruncido, hostil. El aspecto del aula contribuyó a predisponerlo negativamente: -¡¿Puede saberse qué carajo […]

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EL OTRO CASTILLO (XXIV)

Después de un sueño breve e insuficiente se levantaron a las siete y tomaron el desayuno. Pero el descanso no había sido bastante. No era sólo que hubieran sido pocas horas, sino el violento incidente del ayudante, que había supuesto mucha tensión para todos. Ahora tomaban café y galletas con calma; sentían sus cuerpos pesados, […]

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EL OTRO CASTILLO (XXIII)

Era ya casi medianoche cuando K llegó a la escuela; Frieda le abrió y le besó apasionadamente. -¿Qué tal te ha ido? -Mal. He visto su trineo frente a la Posada; le he esperado fuera varias horas hasta que me he decidido a entrar, porque me estaba congelando; y entonces ha aprovechado para huir por […]

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EL OTRO CASTILLO (XXII)

K llegó hasta la Posada de los Señores a media tarde. Junto a la puerta vio aparcado un trineo con un hombre dentro. Pese a la intensidad con que caía la nieve, se acercó con calma y preguntó al cochero: -Buenas tardes. ¿Es éste el trineo del señor Klamm? -¿Quién lo pregunta? -Soy el nuevo […]

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EL OTRO CASTILLO (XXI)

“Al señor agrimensor: Tal como se le comunicó recientemente, usted ha sido víctima de un error administrativo. Sin embargo, a pesar de que la naturaleza de las circunstancias exonera al castillo de toda responsabilidad, nos solidarizamos con su situación. Es por ello que, con vistas a subsanar las antedichas consecuencias de tal malentendido, se le […]

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EL OTRO CASTILLO (XX)

La posadera fue a laa cocina e intercambió unas palabras con Frieda, que le entregó las bolsas antes de ir a reunirse con K. Se mostraba alegre, optimista por el día que les esperaba, después de casi veinticuatro horas sin apenas intercambiar palabra; estaba ansiosa por conocer el resultado de las gestiones de su prometido. […]

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